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¿CÓMO SERÍA LA MODA SI ESTUVIERAMOS EN UN CATACLISMO? ¿CÓMO SERÍAMOS NOSOTROS?


La importancia de la transparencia en la moda y cómo monitorearla.


La ropa -moda- barata no es barata. Ese costo que el consumidor no está pagando le cuesta a las personas y al planeta. Esas personas son los trabajadores que la manufacturaron, y en cuanto al planeta a sus suelos, aire, agua y fauna, lo cual nos termina costando a todes LOL 🐒

CONSUMIDOR, CONSUMIENDO, CONSUMIDO

La moda podría ser un sistema fabuloso para construir futuros más justos, futuros buenos para las personas y el planeta, sin embargo hoy está lejos de materializar estos escenarios. Necesita un cambio a nivel sistema. Donde se aborden ya, aquí, ahora, el calentamiento global, la injusticia social, el legado del imperialismo y “la épica inhumanidad del capitalismo”.

Si algo nos ha mostrado la pandemia es que podemos tratar a una crisis como a una crisis. Sin embargo a la emergencia medioambiental, la cual va mas allá de una crisis, la continuamos abordando impersonal e inactivamente, como si no estuviera amenazado la vida en el planeta.

¿Qué pasaría si diseñáramos para el cataclismo? Recientemente rebotaba este enfoque o idea con mi pareja: el “cataclysm-centered-design”, diseñar y comunicar como si estuviéramos en un cataclismo, porque literal ¡sí lo estamos!

Entonces, ¿cómo debería de ser la creación de una linea de prendas pensada para el cataclismo?, ¿como deberían de comunicar las marcas en pleno cataclismo?, ¿cómo deberíamos todos de cuidar lo que ya tenemos?, ¿cómo compraríamos?, ¿En qué nos fijaríamos?, ¿Qué tan seguido compraríamos?, ¿Cules marcas apoyaríamos?, ¿Qué marcas no haría sentido que existan?, ¿compraríamos cosas nuevas, es decir que explotaron recursos vírgenes, o preferiríamos el upcycle y aprovechar todo el desperdicio que ya hemos producido en las ultimas décadas?

(Dato curiosisisimo: Cada bolsa, botella, pedazo, partícula de plástico que se haya fabricado en la historia de nuestra humanidad aún existe hoy, y esta por ahí en algún lugar sedimentando, engendrando materia nueva, y otras partículas más audaces lograron implantarse en los alimentos y bebidas que ingerimos diariamente. Un estudio de la Universidad de Newcastle encontró que en promedio ingerimos 5 gramos de plástico semanalmente, es decir el peso aproximado de tu tarjeta de crédito. Aquí si aplicaría un comercial tipo: VISA te acompaña a todos lados 😉 😉

Los animales, tienen una respuesta derivada de situaciones de vida o muerte, la cual muestra su temple, habilidades, inteligencia o falta de, acorde a una reacción u otra, coloquialmente a esta respuesta se le conoce como “FIGHT-OR-FLIGHT-OR-FREEZE”.

Los humanos, como animales sociales (vestidos con un pedazo de cultura) también la tenemos. Modificamos nuestra reacciones acorde a las condiciones que detectamos en nuestro entorno.

Entendiendo esto, podríamos intuir que ante una emergencia, el comportamiento de ese curioso animal social, se tendría que modificar, cambiar. Eso, espero, que a estas alturas del presente artículo de opinión, sea ya muy claro. Que estamos en una emergencia y debemos reaccionar acorde a. Ahora, como este estado colectivo de “fight-or-flight-or-freeze” nos afecta a todes y todo, la respuesta también debe de ser colectiva, en distintos niveles, esto es tanto para consumidores, como para marcas y gobierno.
Por eso, hoy más que nunca es fundamental saber ¿qué es verdad?, ¿qué no? y poder verificarlo. Porqué no podemos continuar agotando recursos naturales, contaminando al planeta y apoyando marcas que no priorizan la justicia social, que contaminan indiscriminadamente, y/o centran las utilidades financieras como su único objetivo.
Si ignoramos que hacen y que no, nos perdemos la oportunidad de actuar, demandar, incentivar.

Una buena noticia (al fin) es que estos cambios pueden surgir y cultivarse de abajo hacia arriba, es decir que nosotres, como consumidores, activistas, ciudadanes democráticos, miembros de familias y comunidades, podemos usar nuestro poder para votar y presionar, o incentivar a la gente en el poder. Podemos crear cambio, convertirnos en inspectores de la verdad y examinar cuidadosamente el impacto de las marcas de las cuales -consumimos- adquirimos prendas. Dicho impacto se divide básicamente en dos pilares:

I PERSONAS
II PLANETA
Y es super real, se los juro que si podemos demandar acciones y transparencia por encima del storytelling, verificar el impacto positivo o negativo de las marcas, y continuar apoyando a aquellas que nos brinden y habiliten a medir sus acciones de manera sostenida.

Los impactos que deberíamos de poder monitorear son:

Sobre el primer pilar [PERSONAS]

Equidad de género, Condiciones laborales seguras, pagos justos, esclavitud moderna, y apropiación cultural entre otras.

La transparencia es importante porque hoy mismo millones de personas necesitan lidiar con salarios bajos, bajísimos, condiciones laborales que no son seguras, discriminación basada y no basada en el género, incluso acoso y abuso. Al mismo tiempo, porque la apropiación cultural, el racismo estructural y la falta de diversidad continuan existiendo. Sí, en pleno 2021.

Sobre el segundo pilar [PLANETA]

Plástico en los océanos, contaminación del agua, emisiones de carbono, aprovechamiento y eliminación de desperdicios textiles y no textiles, y bienestar de los animales entre otros.
La transparencia es importante porque el suelo, el aire y el agua continuan siendo agotados y contaminados para hacer nuestras prendas.
El 60% de las prendas hechas en el mundo contienen textiles derivados del petróleo(La poli- familia: poliéster, polipropileno y sus “partners in crime”: nylon, él spandex).

¿Cómo monitorear la transparencia en 3 pasos? Es más fácil de lo que creemos.

1. Comenzando con reflexión interna, como por ejemplo:
“Si no me dice clara y accesiblemente su impacto es inaceptable, porque quiero y necesito saber si le pagan bien a sus trabajadores, si tienen alguna política para aprovechar o eliminar desperdicio textil, o si tienen alguna iniciativa que me ayude a prolongar la vida de la prenda que quiero comprarles, etc…”

2. Técnicamente, deberías de poder acceder a toda esta información a través del sitio web o un sitio oficial de la marca, donde además de estar disponible, debería de ser accesible y clara de entender. Esto incluye que este en la lengua nativa de tu país.

3. En caso de que no encuentres la información que quieres y necesitas saber acerca de la marca, siempre puedes contactarles y preguntarles directo. En Fashion Revolution México tenemos dos campañas para hacerlo a las cuales te puedes sumar y aprovechar para preguntar e informarte. #QuienHizoMiRopa y #QueHayEnMiRopa. Hicimos un post-instructivo bien padre para que cualquier persona pueda hacerlo con un par de clicks.

POSDATA 1: Si no me creen a mí o a Greta con lo de la emergencia medioambiental busquen en su buscador de confianza: “La Gran Aceleración” nombrada así por el científico ganador del premio Nobel Paul Crutzen. La cual es un marco gráfico que encapsula las tendencias en los sistemas naturales derivadas de tendencias socio-económicas

POSDATA 2: Tres iniciativas mexicanas que nos ayudan a verificar la verdad en diferentes estratos de la sociedad son:

1. What The Fake

2. Sabueso de Animal Político

3. Y por supuesto, el Índice de Transparencia de la Moda en México, el cual lanza su segunda edición este año 2021en colaboración con ARLENICA_AC.

La transparencia es el comienzo del proceso de revolucionar la moda. La transparencia por sí sola no resolverá todos los problemas de la industria, pero arroja luz donde de otra manera habría oscuridad. Lo que hacemos con la información divulgada públicamente, cómo la usamos para tomar medidas e impulsar un cambio positivo, es vital para transformar la industria.


LAS IDEAS EXPRESADAS EN ESTE ARTÍCULO SON FRUTO DE LA INVESTIGACIÓN DE CHRISTIAN STEFANONI DE FASHION REVOLUTION MÉXICO.

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