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Don’t Look Up -No Mires Arriba-, el inminente Fin del Mundo

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El nuevo original de Netflix narra un escenario apocalíptico en el que el villano es un meteorito de 9 kilómetros. Pero, ¿puedes relacionar la historia con otro villano? 

Don’t Look Up -No Mires Arriba-, se estrenó el viernes 24 de diciembre en la plataforma Netflix. De entrada tenemos que hablar del reparto: los personajes centrales son interpretados por Leonardo Dicaprio y Jennifer Lawrence; de ahí súmale a la gran Meryl Streep, pasando por Cate Blanchett, Chris Evans, Timotheé Chalamet y hasta Ariana Grande. Por sólo mencionar mis favoritos. 

La película cuenta el descubrimiento de una doctora en proceso, Kate Dibiasky, interpretada por Jennifer Lawrence-. Un día descubre en sus estudios astronómicos lo que parece ser un asteroide del cual no se tenía registro y mide entre 5 y 10 kilómetros. Al compartir esto con el Dr. Randall Miny, se disponen a hacer cálculos sobre su trayectoria y ¡oh sorpresa! El asteroide impactará la tierra. 

No estamos hablando de una probabilidad, de un supuesto o de algo que podría ser. Es inminente el impacto del meteorito seis meses después del descubrimiento. A partir de ahí se disponen a contactar al gobierno para plantear la situación y buscar soluciones. Tanto la directora de la NASA, como la Presidenta de los Estados Unidos -interpretada magistralmente por Meryl Streep- ridiculizan la situación y plantean la posibilidad de tratar el problema “más adelante”. 

Kate Dibiasky entra en desesperación y busca la manera de alertar a la población sobre el tema. Termina en un programa matutino con el Dr. Randall, contando sobre el problema y los conductores terminan por ridiculizar la situación. Aquí ella entra en desesperación y termina por reaccionar de manera volátil gritando sobre el inherente Fin del Mundo. Esto ocasiona que se convierta en un meme viral. La gente le da más peso a su abrupta reacción que al hecho de que el mundo está por terminar.

Después de un tiempo el gobierno termina por interesarse y tomar acciones ya que necesitan ganar popularidad para una reelección de la presidenta. Y todo parece que tendrá una solución hasta que se enteran que el meteorito es rico en minerales y un empresario tecnológico presenta una “solución” para aminorar el impacto y aprovechar esos recursos en sus desarrollos tecnológicos. 

Aquí el discurso se torna confuso. Por un lado tienes a la población que defiende la llegada del meteorito ya que la riqueza beneficiará a la humanidad. En otro bando están los que ni siquiera creen en la existencia del meteorito y por último, -los más jóvenes- quienes creen que el gobierno y el empresario sólo son unos mercenarios que poco les importa poner en riesgo a la humanidad con tal de conseguir aumentar su riqueza.

Don’t Look Up es una increíble sátira a Estados Unidos y su reacción ante desastres naturales. Meryl Streep parodia de manera increíble a Trump y su administración y el personaje de Peter Isherwell es una cómica crítica a los multimillonarios tecnológicos que ofrecen soluciones ambientales a costa de más daño ambiental. En medio quedamos todos nosotros, atónitos, sin entender lo que pasa, armando teorías de conspiración pero en realidad; gobernados y dominados por personas que no tienen mayor interés que su beneficio propio. 

Y sí, estamos hablando de un escenario apocalíptico en el que el villano es un meteorito de 9 kilómetros. Pero, ¿puedes relacionar la historia con otro villano? 

Podríamos relacionar Don’t Look Up con la crisis climática. La reacción de los gobiernos parece más una campaña política para ganar popularidad. Las soluciones de los grandes empresarios son limitadas y en beneficio propio. Y en medio todos nosotros, protestando, alzando la voz, no creyendo, o pensando que el beneficio económico es prioridad ante el ambiental. 

Se nos han presentado los datos, los científicos del mundo nos cuentan sobre la consecuencia de nuestra huella ecológica y cada día es más evidente nuestro impacto en la tierra. Pero cómo en la película, perdemos el poco tiempo que nos queda.