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El plástico en la vida de tu bebé

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Probablemente no recuerdes cuándo fue la primera vez que observaste un artículo que contenía plástico. Desde una temprana edad, el plástico hace presencia en nuestras vidas. Los juguetes, los chupones/ chupetes, pañales, toallitas húmedas, etcétera son artículos comunes de bebé que contienen plástico. Las madres, los padres, cuidadoras y cuidadores nos vemos expuestos a estos productos y sentimos la necesidad de adquirirlos; ya sea por lo accesibles que son o por alguna recomendación. En la actualidad, se reconoce que el plástico es un material difícil de reciclar, con partículas tóxicas y con una gran huella ecológica. Se sabe que la cultura del usar y tirar cada vez perjudica más a nuestro planeta. Entonces, ¿qué podemos hacer como cuidadores? ¿Se puede llegar a una crianza sin plástico? ¿Cómo podemos cuidar a nuestro bebé y en paralelo cuidar al planeta? 

Analiza tus hábitos y aplica la regla de las 3Rs 

Para limitar nuestro uso irracional de recursos y evitar daños a futuras generaciones, es necesario comenzar por analizar nuestros hábitos. Podemos echarle un vistazo a nuestra basura, lo que contiene y la cantidad total que generamos al día, a la semana, al mes. ¿Qué tanto plástico estamos tirando? ¿Cuáles son los artículos de bebé que predominan en mi basura? ¿Conozco los materiales que conforman los productos de bebé que utilizamos en casa? Estas son algunas preguntas que nos pueden ayudar para empezar a reflexionar sobre nuestras acciones en relación con el medio ambiente y los hábitos que le vamos creando a nuestro bebé.

Tener una visión general de nuestro día a día nos acerca a la meta de rechazar, reducir, reusar y reciclar materiales. Al reconocer nuestra posición actual, podemos distinguir los hábitos que dañan al ecosistema y buscar alternativas más sustentables. 

¿Es posible llevar una crianza sin plástico? 

Un primer paso es cambiar lo desechable por materiales más duraderos como la tela, la madera, el vidrio, etc. Estos materiales tienen un menor impacto ambiental y se pueden reusar y reciclar con mayor facilidad. Algunas alternativas son: los parches de lactancia de tela, los pañales y las toallitas húmedas de tela, juguetes “ecológicos” (hechos de materiales que se pueden reciclar (madera, cartón, papel, etc) no utilizan baterías, usados/ de segunda mano), champús/ jabones sólidos y optar por una vajilla infantil de acero inoxidable, de bambú o madera. 

Un punto a tomar en cuenta es que, si bien el reciclaje del plástico es preferible a la incineración o al vertedero, la mayoría del plástico se puede reciclar solo una o dos veces. La mayoría de los plásticos reciclados eventualmente terminan en la basura o en la incineración. Por ende, primero se promueve el rechazo y la reutilización de este material. Los bebés utilizan diferentes biberones conforme crecen, una forma de darle un nuevo uso a los bibes que contienen plástico es al donarlos (previamente esterilizados) entre amigas, amigos, primas, primos, etc. conforme van cambiando de etapa.

Inclusive existen biberones de vidrio o los “evolutivos” de acero inoxidable que son ajustables de tamaño y evitan que los biberones pequeños queden obsoletos. Por otro lado, piénsalo, tampoco es necesario tener muchos biberones cuando se pueden lavar (responsablemente) y reutilizar constantemente, evitemos comprar masivo y apoyemos las compras conscientes, locales, con materiales duraderos. 

Como cuidador de uno o varios bebés en ocasiones suele ser difícil salir de casa. Hoy en día las compras en línea nos ayudan a hacer el supermercado, conseguir artículos para la casa, inclusive muchas veces los artículos por internet suelen ser hasta más accesibles de precio incluyendo el costo de envío (ojo, esto puede indicar que no hay salarios justos en la empresa que los vende). Vivimos en un mundo que lo quiere conseguir todo con un solo clic. Sin embargo, los empaques de los envíos conforman uno de los sectores que más utiliza plástico en el mundo así que es recomendable ir tomando conciencia sobre nuestras compras en línea y reducirlas. 

Es importante pensar antes de comprar, no solo comprar por comprar. Pensar si realmente es necesario o solo es un capricho que nos dejará una gran huella ecológica. Durante el embarazo o en el transcurso de la crianza puede ser abrumador todo lo que “necesitas” para la llegada y el crecimiento del bebé, en lo personal he descubierto que mi bebé necesita mucho menos de lo que creo y de lo que me dice la sociedad consumista. Escuchemos y observemos a nuestros bebés, antes de comprar todo lo que te dicen las listas de amigas y blogs de internet. 

Sobretodo, escoge lo que a ti y a tu bebé les funcione

Las y los cuidadores estamos en constante observación; conocidos y desconocidos critican como criamos. Para ser un excelente cuidador ambientalista lo más importante es que no te sientas presionado ni juzgado. Si sientes que los pañales de tela no son lo tuyo, entonces intenta comprarle a tu bebe juguetes de segunda mano; considera varias alternativas, no te frustres si una no es la adecuada para ti. Sigue intentando y en el intentar estará el resultado. Tomemos conciencia. Pongámosle el ejemplo de una vida más sustentable a las futuras generaciones. Como una sociedad que se respeta, actuemos hacia el bien común, por un planeta sin contaminación ni desperdicios. Rechacemos y renunciemos a las tendencias pasajeras de plástico por un mundo menos tóxico para nuestros bebés.