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El Terreno, aprendiendo a convivir con la naturaleza

Hace ocho años, Michelle Kalach tuvo la oportunidad de vivir en una eco-aldea y conocer un estilo de vida sustentable. La experiencia la marcó y decidió que quería replicar la dinámica en la Ciudad de México. En muchas ocasiones, al vivir en una ciudad grande, perdemos conexión con las áreas verdes y la naturaleza. Así fue como nació El Terreno, con el propósito de reconectarnos con el Planeta y enseñarnos a tener una mejor relación con él.

Decidió ocupar un espacio que pertenecía a su abuelo pero que por 30 años había estado abandonado. La intención era crear un centro educativo y de regeneración ambiental que a través de un huerto alimentara la conciencia ambiental de la gente a su alrededor. Decidió que no quería introducir maquinaria para nivelar el terreno y que el trabajo debía hacerse a mano para intervenir lo menos posible la tierra. 

Desafortunadamente al estar abandonado por tanto tiempo, el espacio terminó funcionando como vertedero municipal. Fue mucha la basura que encontraron durante las obras para preparar la tierra. Michelle se sorprendió al darse cuenta que mucha de esa basura -que podría llevar hasta tres décadas ahí- era similar a la que ella desecha en casa.

Así fue como entendió que el espacio debía ser circular y también debía servir como ejemplo para la reducción de desechos. Actualmente cuenta con composta seca, lombricomposta y colabora con Sr Planta para el tratamiento de residuos. Además, el espacio cuenta con un baño seco, del cual los residuos también forman parte de la composta. 

Actualmente cuenta con un invernadero, parcelas con árboles frutales, hierbas aromáticas y hortalizas; un sistema de captación de agua y una terraza con cocina que funciona como espacio de usos múltiples. Aquí es donde se imparten los cursos y se recibe a las personas para diversas actividades. Actualmente El Terreno recibe burbujas, pequeños grupos de niños que reciben ahí sus clases durante la pandemia.

Para Michelle el propósito de El Terreno es claro: este debe ser un ejemplo para todos los visitantes de cómo vivir de manera más responsable. Voluntarios y visitantes tienen la oportunidad de sembrar, cosechar, compostar, cuidar y convivir con la naturaleza que este oasis representa al poniente de la Ciudad de México.  

Michelle a través de El Terreno, nos invita a aprender a ser autosuficientes. 

Si deseas conocer más, visita @elterreno.mx.

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