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¡Es el mes de la tierra!

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Es el mes donde más se hacen acciones de conciencia ambiental de todo el año. Las empresas se ponen las pilas con acciones de limpieza, restauración y reforestación, los gobiernos promueven todo lo que se puede hacer desde su campo de acción y las organizaciones es cuando más son escuchadas y apoyadas. Ahora la pregunta es ¿qué estás haciendo tú diferente este mes? 

No se trata de que lo que hagamos se limite a este mes, se trata de que conscientemente este mes nos pongamos las pilas y le dediquemos tiempo a hacer las cosas diferente, mejor, para ti y para el medio ambiente. 

¿Te ha pasado que ves esos problemas inmensos como el calentamiento global, el deshielo de los polos y los incendios forestales y dices que puedo hacer yo? La respuesta es ¡mucho!

Todos esos problemas globales que ves son un conjunto de pequeñas acciones repetidas por millones de personas en todo el mundo. Es como ese dicho de “es solo una bolsa… dijeron 7 mil millones de personas”. 

El secreto está en ver el medio ambiente en ti ¿cómo? ¡muy sencillo! Voltéate a ver…¿qué traes puesto?¿qué te pusiste en el pelo, en el cuerpo, de maquillaje? o ¿qué comiste? ¿en qué te mueves? ¿qué objetos usas? ¿dónde están hechos?¿con qué está decorada tu casa? Así nos vamos empezando por ti yendo hacia afuera, a tu casa, a tu colonia, a tu escuela, a tu ciudad, a tu país ¡al mundo! ¿lo ves? No es tan difícil. 

Haciéndote esas preguntas vas a darte cuenta que hay muchísimas cosas que puedes mejorar. Por ejemplo, con la pregunta que traes puesto, puedes seguir con dónde lo compraste, quién lo hizo, es nacional o importado y de ahí siguen las acciones ¿qué puedo hacer mejor? Si es fast fashion ¿qué tal si compro slow fashion? O aún mejor ¿qué tal si gasto menos y hago swapping o compro segunda mano? O nivel ambientalista experta ¿qué tal si vendo segunda mano y con eso mismo compro segunda mano y creo economía circular? 

Ahora vámonos a la comida. La industria de la carne, por su producción masiva y en serie, es de las más contaminantes del mundo. Si te pregunta qué comes, puedes ver que tanta proteína animal estas consumiendo y empezar a tomar acción en hacer un #DíaSinCarne. Si empiezas a leer etiquetas en el supermercado puedes ver que tan natural o químico es lo que compres, si es local o se tuvo que traer del otro lado del mundo, si vas a un mercado en vez de un super puedes apoyar a tu comunidad y si compras a granel puedes evitar cientos de empaques.

¿Te imaginas eso multiplicado por millones de personas? ¡Así de sencillo es!

Siempre he dicho que la contaminación son malos hábitos. Los hábitos en su gran mayoría son inconscientes, así que si los hacemos conscientes los podemos transformar. Una acción a la vez, cada pequeño cambio que vayas haciendo en tu vida se convierte en un estilo de vida.

¡Inténtalo! No subestimes tu capacidad de transformar el mundo.