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La anatomía de un producto sostenible: Nike Crater Impact

“Sin Planeta, no hay deporte”, con esto en mente Nike se ha puesto en una carrera contra el cambio climático. Dicha carrera se ve reflejada en su ambicioso programa Move to Zero, el cual pretende para 2025 llevarlos a una huella de carbono neutra. Pero, en una empresa mundialmente conocida por sus productos de alto rendimiento y cadena de suministro global, ¿cómo escalar la producción de modelos de excelente calidad con nulo impacto ambiental? 

Nike es consciente que la circularidad y la sostenibilidad van de la mano, es por esto que desde el diseño se debe tener en cuenta ambos factores. Aunque pareciera que el eco-diseño es una “tendencia” nueva, el equipo de Nike lleva puliendo esta idea desde 1992 cuando desarrollaron la iniciativa global Nike Grind para reutilizar el calzado que ya no se usa. El objetivo era, y sigue siendo, transformar desechos de fabricación en nuevos materiales duraderos para productos completamente nuevos.

“Cuando se trata de reescribir el futuro de nuestro planeta, creemos firmemente que el cambio está en nosotros. Reconsiderando cada paso del proceso, desarrollando productos que sean mejores para los atletas* y el planeta.”

Para entender el ADN de un producto sustentable debemos comenzar por sus materiales ya que son responsables del 70% de su huella ambiental. El elegir materiales responsables, circulares y sostenibles es un paso esencial para llegar a la ambiciosa meta de Nike, y algo en el que han enfocado su innovación y creatividad. Al día de hoy, ya el 78% de la producción total de Nike contiene materiales reciclados.Un ejemplo es su nuevo modelo Nike Crater Impact, que  se compone de materiales reciclados que provienen del posconsumo o posfabricación. Esto quiere decir que se llegan a utilizar plásticos, hilos y tejidos que se tienen en la fábrica y tradicionalmente se consideran desechos, para crear nuevos materiales. Pero no sólo la elección de materiales está pensada para reducir desechos, sino también la manera en la que se produce.

Para comprender mejor la anatomía de estos sneakers y porqué son una opción a favor del planeta y las personas, analicemos cada parte poco a poco. 

Circularidad

El construir un sneaker sustentable debe de tener valores circulares desde la etapa de diseño. Nike Crater Impact cuenta con una malla que se dobla sobre sí misma para dar paso a las agujetas. Esto evita que se tengan que emplear métodos tradicionales como ojales o curvas, los cuales requieren más material. Si a esto agregamos revestimientos eficientes y el Swoosh de la marca bordado, tenemos como resultado una considerable disminución en el desperdicio. 

Nike Crater Foam

En cuanto a innovación de materiales, la entresuela elevada del calzado está hecha con Crater Foam, la cual está compuesta de espuma elaborada con aproximadamente 10% de Nike Grind Rubber; una combinación de materiales reciclados que se generaron a partir de desechos de fabricación de Nike. Estéticamente, la suela blanca con pequeños acentos de diversos colores y texturas; deja imaginar un proceso reciclado sin salirse de la estética que caracteriza a la marca.

Crater Impact no es el único modelo que aplica innovación y eco-diseño. Estos descubrimientos también son utilizados para la fabricación de ropa deportiva y de estilo de vida cómo es la colección Nike Revival. Estas prendas están hechas con una mezcla de fibras recicladas y orgánicas. Space Hippie fue también un gran ejemplo de Move To Zero, logrando ser el calzado con la menor huella de carbono de la historia con 50% de su peso hecho de material reciclado y desechos recolectados del piso de las fábricas. 

“No esperamos soluciones, sino que las creamos. Entre más rápido hagamos algo para proteger al medio ambiente, el futuro será mejor para las futuras generaciones.”

Ahí te va el ADN de algunos otros materiales que puedes encontrar en tus piezas Nike.

Nylon Reciclado

Entre los materiales que integran a este modelo está el nylon reciclado, el cual proviene de alfombras y redes de pescar. Estos objetos se limpian, clasifican y procesan para convertirlos en pequeñas piezas, las cuales se someten a procesos químicos y físicos para su reciclaje. Emplear nylon reciclado disminuye hasta un 50% la huella de carbono, en comparación de la creación de uno nuevo. 

Poliéster Reciclado

El poliéster es uno de los materiales más utilizados cuando de reciclaje se trata. En Nike se usa uno a partir de botellas de plástico, las cuales se limpian, se trituran, se comprimen para aglomerar, y por último se transforman en hilo de alta calidad. Este proceso representa una disminución del 30% en las emisiones de carbono en comparación al material virgen. Además, evita que anualmente 1 billón de botellas plásticas terminen en vertederos al aire libre o cuerpos de agua. 

Algodón Sustentable

Si bien el algodón es una fibra orgánica, los procesos a los que el cultivo se someten son bastante controversiales. Para 2020, Nike sólo usaba algodón certificado como orgánico, reciclado o avalado por la iniciativa Better Cotton. De esta manera se garantizan procesos responsables con los colaboradores y el medio ambiente en la obtención del insumo.

La sostenibilidad no se logra con una sola solución. Para lograr un cambio sistemático y duradero, es necesario romper con ideas del pasado, reevaluar la manera de hacer las cosas, innovar e investigar como siempre mejorar y tener el interés real de deconstruir para volver a construir un modelo circular y regenerativo.

Si deseas conocer más sobre Move to Zero y las acciones enfocadas en sustentabilidad de Nike visita nike.com.

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