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Prácticas de amor propio para empezar un 2021 auténtico y sostenible.

El 2020 ha llegado a su (muy esperado) fin. En mi experiencia, sí fue un año desastroso, pero en medio de tanta devastación pude encontrarme, definir mis pasiones y hobbies, un superpoder para canalizar lo que le beneficia a mi vida, y aprender a soltar, porque no todo depende de mí.

Sin querer y sin proponérmelo, puedo decir que en este 2020 aprendí y adopté muchas actividades que no tenía intención de hacer… y ahora soy feliz de haberlas hecho. Es por esto que para el 2021, quiero ser más consciente de mi cuerpo y mi mente. Practicar mindfulness, bienestar y consentirme con las pequeñas cosas de la vida. Espero que ustedes puedan identificar algunas que intenten practicar en su día a día.

1. Ser mi auténtico yo.

Siempre he tenido conflictos con expresar mi personalidad, bajando la intensidad para no ser catalogado o criticado, pero después de no ver a las personas que quiero por mucho tiempo… ¡ya es suficiente! Aunque sigamos confinados, quiero expresar lo que siento, vestirme como quiera y hacer de mi cuerpo un templo. Esta es una manera con la que puedo sentirme libre, y convirtiendo mis propios prejuicios en empoderamientos propios. Para mí esto significa experimentar con la moda o con diferentes hairstyles, pero también cuidando de mi cuerpo con ejercicio o con rutinas de skin care. Cada uno define cómo quererse para ser leales a su corazón.

2. Practicar mindfulness

Este año comencé a hacer yoga, prácticas de meditación y escribir poesía. Claro que no soy el mejor y no lo hago diario, pero sí intento hacerlas una vez por semana, sobretodo cuando me encuentro abrumado por mis actividades diarias. En el 2021 quiero continuar haciéndolas, pues aunque no sea el mejor, me traen gozo y plenitud… y además quiero llevar un estilo de diario en donde anote lo que me haga sentir vivo, como sentimientos, ideas pasajeras, momentos que quiera recordar o aquellas voces internas que aceleran mi respiración.

Hay muchas apps o recursos gratis para practicar estas actividades como Nike Training, Xuan Lan Yoga en YouTube o los workshops y poesías de autores como Rupi Kaur y Fariha Róisín. Hay una infinidad de posibilidades con una búsqueda en Google.

3. Ser un agente de cambio

Parte de ser mi auténtico yo es olvidarme de las nociones obsoletas que me controlaban antes. Hay que cambiar para mejorar, y aunque eso abarca una infinidad de posibilidades, yo quiero hacer un cambio en mi familia y mi vida. En mi familia, tenemos el propósito de empezar un huerto en casa en el que podamos participar en conjunto, y crecer tomatitos, chiles y hierbas como perejil y albahaca. Sé que puede parecer complicado pero no hay nada como comer algo que tú creciste con amor y dedicación.

Una frase que me encanta es see it, dream it, believe it, y básicamente la uso siempre que quiero manifestar algo al universo. Llevar un manifesting journal es algo en lo que no creía pero ahora me doy cuenta que es mejor escribir tus deseos que decirlos al aire. Hay un cierto poder al momento en que presionas la pluma y con todas tus fuerzas, vacías esas ilusiones y sueños que se harán realidad.

4. Cocinar y aprender a comer

¿Quién no ama comer? Yo siempre he dicho que es el mejor placer de la vida y también por eso quiero crecer en mi jardín. Pero quiero aprender las combinaciones de los sabores, cómo emparejar bebidas con platillos y por qué no, hacer mis propias recetas. Quiero ser esplendido con los sabores y colores, y disfrutar estar en la cocina (con música, tomando vino, con compañía). No planeo ser un chef de tiempo completo, pero sí vale la pena levantarse una hora más temprano para preparar unos buenos hot cakes para tu familia, o ir al mercado a comprar un jugo fresco de mandarina. Son esos detalles que me hacen muy feliz y que mejoran mi día.

5. Conocer a mi comunidad

Yo amo viajar. Cuando las condicionas lo permitan, quiero viajar y recorrer mi país. Ir cerca o ir lejos; con familia, solo o con amigos; viajar para saber más historia, para comer, para relajarse, no importa. Para mí un viaje es una experiencia que te abre la mente y te renueva para seguir con tu día a día, una especia de escape. Entonces no importa si viajes dentro de tu misma ciudad, o si vas a las montañas a escalar o a explorar un desierto o yendo a otros continentes a través de una novela, que no se pierda el espíritu más bonito que hay.

6. Tener mi espacio

Soy muy afortunado de tener un espacio dedicado en mi casa a mis actividades. Con el home office, pude renovar mi cuarto y reordenar los mueblas para que tuviera más luz, comprar unas suculentas y una sábila para dar vida a mi escritorio, tener una taza dedicada para mi té. Y este año quiero continuar esta renovación, con velas aromatizantes de lavanda o canela (mis favoritos), minimizar mis artículos de escritorio (no, no necesitas 22 plumas) y pintar las paredes para que sea más acogedor.

7. Apoyar a mis seres queridos

El 2020 nos enseñó más que nunca a solidarizarnos con los otros. Es un sentimiento muy bonito el poder ayudar a alguien y es algo que no quiero perder en el futuro. Ya sea llevándole comida a un amigo enfermo, hablándole a nuestros familiares más queridos para alegrarles el día, o compartiendo el negocio o proyecto del amigo de una amiga, todos necesitamos ayuda y es hermoso dar y recibirla, sin esperar nada a cambio.

Aunque estas son solo ideas para estar más presente y agradecer más este año, no importa si no las haces desde el principio. Me he dado cuenta que es igual de gratificante descubrir hobbies o empezar a hacer cambios en tu vida cuando TÚ más lo desees. Que el 2021 sea un año de amor propio para seguir construyendo nuestra mejor vida, con salud y cubrebocas.

Foto de portada por Prophsee Journals

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