Blog

¿Qué es el ecofascismo?

Es indiscutible que la gestión gubernamental debe participar de manera activa en el cuidado del medio ambiente. La creación de leyes, administración de recursos y sanciones a quienes atenten contra los ecosistemas debe venir de los gobiernos de cada nación. Ahora más que nunca, es común escuchar temas relacionados con sustentabilidad en las campañas electorales de políticos en todo el mundo. 

Solemos relacionar los discursos de derecha política con el crecimiento económico y los de izquierda con ideas sustentables. Pero la realidad es que en muchas ocasiones, nos damos cuenta que esta política verde se limita a los discursos y una vez ganadas las elecciones no se convierten más que en medidas de greenwashing. Al final, el pensar en soluciones verdes desde el capitalismo significa continuar buscando solucionar un sistema que ha demostrado no tiene solución. 

Debemos entender que los ecosistemas son finitos y el crecimiento basado en su explotación es limitado. Cuando queremos mantener la complejidad que implica la producción que nos permite nuestro estilo de vida actual; no podemos analizar de manera crítica y real los cambios que se necesitan para sanar al Planeta. 

Sobre Ecofascismo

El fascismo es una corriente social-política que inicia en Italia de carácter totalitario, de nacionalismo exacerbado y que se caracteriza por el corporativismo. Recientemente esta ideología ha tomado tintes ecológicos dando nacimiento a un nuevo término: el ecofascismo. De manera sencilla lo podemos entender como una postura ecologista en la que se incluyen ideas del fascismo. En pocas palabras, aquellas corrientes de pensamiento que colocan la integridad del medio ambiente antes que al bienestar y derechos de las personas o colectivos. 

Los discursos ecofascistas se caracterizan por el control de los recursos naturales con la intención de preservar el medio ambiente; aunque esto represente incluso la violación de los derechos humanos. Algunos políticos como Marine Le Pen, lideresa de la Reagrupación Nacional francesa hacen uso ya de conceptos relacionados con el ecofascismo en sus discursos. Ella entiende incluso a la migración como una amenaza para los ecosistemas, ya que los recursos que se producen en la nación se tendrían que explotar para personas que no crecieron en ella. 

Y aquí es donde comienza la polémica de los discursos ecofascistas, suponemos que el sacrificio de minorías ayudará al medio ambiente, pero se continúa favoreciendo a grupos privilegiados. 

Otro ejemplo lo podemos entender con la movilidad pública y las energías limpias. Mucho del esfuerzo para crear autos eléctricos pertenece a grandes marcas, creando automóviles que favorecen sólo a aquellos que podrían pagarlos. Pero, ¿qué pasaría si en lugar de concentrar estos esfuerzos en las industrias privadas lo hiciéramos en la movilidad pública? Mas personas tendrían acceso a un sistema de energías limpias y el impacto de esta medida sería mayor para el medio ambiente. 

No existe manera de aislarnos ecológicamente. Las acciones que tenemos en nuestro día a día impactan hasta en el último rincón del Planeta. También debemos reconocer que el querer mantener el estilo de vida que tenemos al momento no ayudará a mejorar la crisis ambiental. Se deben tomar medidas resilientes que apoyen al desarrollo sostenible, ese que no sólo vele por el bien de la humanidad, sino también por la del planeta. 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: