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Reflexionar, organizarnos y disfrutar la lucha en el Día Mundial del Medio Ambiente

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Más allá de celebrar todo lo que nos da la naturaleza (que no sólo nos da mucho, sino que nos lo da todo), sirva este día para hacer un profundo acto de reflexión sobre lo que este día significa. ¿Tenemos qué celebrar? En ese sentido, recuerdo como una de mis frases favoritas una de un viejo (y ya fallecido) ambientalista que escribió diversas memorias sobre vivir en los parques naturales de EU y una novela que inspiró a la primera generación de ecologistas del mundo: Edward Abbey. La novela se llamó La Banda de la Tenaza y fue escrita en 1975 y narra la historia de unos ecologistas (que no sabían que eran ecologistas) tratando de salvaguardar el oeste americano de las carreteras y la urbanización. Este mismo libro es recomendado por Rex Weyler, fundador de Greenpeace por lo inspirador. Edward Abbey nos dice que:

“Un último párrafo a modo de consejo: no te agotes. Sé como soy: un entusiasta reacio… un cruzado a tiempo parcial, un fanático poco entusiasta. Guarden la otra mitad de ustedes mismos y de sus vidas para el placer y la aventura. No basta luchar por la tierra; es aún más importante disfrutarla. Mientras se pueda. Mientras todavía está aquí. Así que sal y caza, pesca y juega con tus amigos, pasea por ahí y explora los bosques, sube a las montañas, alcanza los picos, corre por los ríos, respira profundamente ese aire dulce y lúcido, siéntate en silencio por un rato y contempla la preciosa quietud, el hermoso, misterioso y sobrecogedor espacio.”

Esta frase me gusta y me gusta mucho porque si bien es apasionante y es el motivo de mi vida el trabajar para cambiar al mundo y que sea un mejor lugar para vivir, tengo clara la importancia de disfrutar el viaje. Si no disfrutamos salvar al mundo, ¿cómo lo vamos a salvar? Y tampoco basta con disfrutar del mundo. Hay que organizarnos para hacerlo. No hay mejor forma de hacerlo que ésa. El mismo Rex Weyler nos lo cuenta acá y nos da unos consejos muy claros: 

  1. Busca la verdad. Conoce el mundo en el que vives. Entiéndelo. El compromiso con la verdad es esencial para el trabajo que hacemos. 
  2. Afila la navaja. Nuestra mayor debilidad solemos ser nosotros y nosotras mismas. La gente no necesariamente quiere cambiar y por eso hay que inspirar el cambio que queremos ver en el mundo y SER ese cambio. Nosotros y nosotras mismas somos la espada que hay que afilar. 
  3. Haz la investigación. Esto ayudará a que quienes no nos comprenden lo hagan. Para entender a la gente, sus motivaciones y sus expectativas, hay que pasar tiempo con la gente. La investigación no son sólo los datos y los números: sino también observar lo que pasa a nuestro alrededor. 
  4. Ten cuidado con las cámaras de eco. No vale burlarse de los negacionistas del cambio climático ni vale ignorar aquella información que no nos agrada. No vamos a encontrar respuestas si no las buscamos. Y hay que buscarlas más allá de nuestras narices y de lo que sólo reafirma y confirma lo que ya sabemos. 
  5. Sumérgete en la diversidad. Según Rex “construir una diversidad profunda es el arte de estar en paz con múltiples opiniones, sosteniendo ideas contradictorias e ideales en nuestra conciencia con paciencia y compasión”. 
  6. Sumérgete en la ecología. En este trabajo, muchas veces sentimos la necesidad imperiosa de trabajar a un nivel de inmediatez: salvar un río, lograr un cambio de leyes, detener una obra. Pero en realidad (y tal como lo dice Abbey en la cita de arriba) hay que sumergirnos en el mundo que queremos cambiar, hemos de concebirnos como parte del mismo medio ambiente que buscamos cambiar. 
  7. La fuerza de lo local. Es cierto: los cambios más importantes e impactantes no suceden de forma global, suceden en lo local. Para proteger al medio ambiente podemos empezar por proteger nuestros ecosistemas locales, por unir a nuestras comunidades, por lograr el cambio en tu colonia, por reciclar en casa… 
  8. Creatividad. Éste es uno de los grandes pilares de Greenpeace y es fundamental para lograr el cambio social. Nadie ha descubierto el hilo negro, no sabemos cuándo llegue la próxima gran idea que transformará las mentes de las personas. De hecho, puede ser tu idea, iniciativa o propuesta. 

Mas allá de una efeméride, hagamos una reflexión sobre lo que significa el día del Medio Ambiente para muchos y muchas de nosotras. Y disfrutemos el viaje. 


LAS IDEAS EXPRESADAS EN ESTE ARTÍCULO SON FRUTO DE LA LABOR DE DANA OLGUÍN, PARTE DEL EQUIPO DE GREENPEACE MÉXICO.