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Sobre el carbón y su uso en México ¿Es una actividad sostenible?

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Hace unas semanas, mientras veía las noticias en mis redes sociales, me encontré con algo que captó mi atención y seguro que también a la mayoría de mexicanos. Se trataba de un reportaje publicado por Grupo Imagen en el cual recapitulaba lo ocurrido con los 10 mineros atrapados en la Mina El Pinabete de carbón en Villa Aguijita, Sabinas, Coahuila. 

En este reportaje se menciona que los mineros recibían 150 pesos por tonelada de carbón. En el material de grupo imagen se declara que a la semana estos trabajadores ganaban 4 mil pesos, es decir 16 mil pesos al mes. Los mineros tenían que extraer 26 toneladas para alcanzar ese sueldo. Si hacemos cuentas, esto equivale al mes a 104 toneladas y al año 1248 toneladas de carbón. Esto sin duda me generó muchas dudas y sobre todo un gran desasosiego en cuestión ambiental no solo a niveles ecológicos, sino a niveles sociales y colectivos. 

Tenemos que hablar de carbón

Según dato del Servicio Geológico Mexicano, los principales yacimientos de carbón en México se encuentran en Coahuila, Sonora y Oaxaca. Asimismo, de acuerdo con datos del INEGI, actualmente México produce 13 millones toneladas anuales de carbón, las cuales en su mayoría se producen en Coahuila.

Estos datos nos pueden dar una idea de cuánto recurso se utiliza en nuestro país y cuanto es que se está extrayendo. Sin embargo, el uso del carbón en la industria es altamente tóxica y ni hablar de las pésimas condiciones de trabajo para los mineros; según el diario La Jornada, los mineros trabajan en condiciones de inseguridad, ya que con frecuencia se presentan accidentes como explosiones, derrumbes, inundaciones, que han ocasionado un gran número de desapariciones, muertes y lesiones. 

Sin contar las malas condiciones de trabajo, la extracción de carbón también tiene un impacto negativo en la salud de las personas. Según este diario, los altos niveles de extracción y producción de carbono generan enfermedades cardiopulmonares, hipertensión y una gran variedad de enfermedades pulmonares y renales. 

Impacto ambiental 

Según el Servicio Geológico Mexicano, la extracción del carbón se puede dar en tres escenarios. En primer lugar están los tajos, que es un minado de poca profundidad; luego están las minas subterráneas que ocupan una profundidad de 300 metros y luego están los pozos que consiste en un pozo vertical de aproximadamente dos metros hasta los 70 metros. 

Desgraciadamente La Jornada ha denunciado que en el estado de Coahula, las grandes empresas mineras operan sin regulación ambiental ni mucho menos social. Lo que ha provocado una gran fragmentación de ecosistemas así como contaminación de los mantos freáticos con residuos y acidificaciones por el carbón. 

Pero no solo termina ahí, sino que los estudios ambientales demuestran que las aguas, así como sus microorganismo así como algunas especies de animales se ven afectadas por yacimientos abandonados que no son tratados adecuadamente, así como contaminación de agua con arsénico. 

Dónde se usa el carbón en México

En nuestro país el uso del carbón abarca principalmente la producción de energía eléctrica. Según datos del Servicio Geológico Mexicano, el carbón suministra el 39% de la electricidad de todo el mundo, y en México el 6% de electricidad que se consume en el país se genera a partir del carbón. 

Asimismo, al mezclarse con otros minerales como el hierro se obtiene el carbono, un mineral que tiene mayor resistencia y elasticidad. Este elemento puede utilizarse en múltiples objetos. 

Reflexiones finales

Para entender nuestro presente y sus acontecimientos debemos indagar mucho más allá de lo que nos presentan en las noticias o en los medios. Las malas condiciones, la falta de protección y la inexistencia de regulaciones en ciertas industrias nos habla de cómo estamos en términos de contaminación y cuidado ambiental. 

Si somos parte de la ola verde, es necesario que miremos en otros lados y reconozcamos nuestro privilegio, mismo que podemos utilizar para generar mayor sensibilización y sobre todo comprender mejor el por qué de todo lo que acontece en nuestro alrededor. 

Sin duda la extracción de carbono y el consumo de este mineral podría no representar un problema mayor a nivel ambiental y de salud a simple vista y tampoco se trata de satanizar y mucho menos culpar a las personas que trabajan en esta industria. Es necesario empezar a tomar conciencia sobre lo que se consume y comenzar a generar alternativas para que estas problemáticas no escalen a niveles más dañinos ni tampoco se pierdan más vidas humanas.